La web de un negocio en España suele necesitar tres textos: el aviso legal, que dice quién está detrás; la política de privacidad, que explica qué haces con los datos que recoges; y la política de cookies, que cuenta qué se instala en el navegador de quien te visita. Tenerlos no basta, porque tienen que decir la verdad sobre tu web. La mayor parte lo puedes comprobar tú con el navegador en unos minutos, y lo que no sepas resolver se lo llevas a tu asesoría con datos concretos. Esta guía te ayuda a revisar, no sustituye a un asesoramiento legal.
Qué tiene que decir el aviso legal
El aviso legal responde a una pregunta sencilla: quién eres. La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, en su artículo 10, pide que esta información esté accesible de forma permanente, fácil, directa y gratuita. Lo habitual es un enlace en el pie de todas las páginas. Esto es lo que enumera la ley:
- Nombre o denominación social, domicilio, correo electrónico y cualquier otro dato que permita contactar contigo de forma directa.
- Datos de inscripción registral, como los del Registro Mercantil si eres una sociedad.
- El NIF.
- La autorización administrativa, si tu actividad la necesita, y el organismo que la supervisa.
- Si ejerces una profesión regulada (abogacía, medicina, arquitectura y otras): el colegio profesional y tu número de colegiado, el título y las normas profesionales que se aplican.
- Los precios, si los publicas, de forma clara e indicando si incluyen impuestos y gastos de envío.
- Los códigos de conducta a los que estés adherido, si los hay.
Lo que más vemos al revisar webs son avisos legales copiados de una plantilla: con los datos de otro negocio, con huecos sin rellenar o sin el número de colegiado en despachos y consultas.
La política de privacidad y tu formulario de contacto
En cuanto tu web recoge datos, aunque sea un nombre y un teléfono en un formulario, tienes que informar. El Reglamento General de Protección de Datos, en su artículo 13, enumera qué hay que decir en ese momento: quién es el responsable y cómo contactarlo, para qué se usan los datos y con qué base jurídica, a quién se comunican, cuánto tiempo se guardan, qué derechos tiene la persona y que puede reclamar ante la autoridad de control.
No hace falta meter todo eso junto al botón de enviar. La Ley Orgánica de Protección de Datos, en su artículo 11, permite dar una información básica (quién es el responsable, para qué y cómo ejercer los derechos) y enlazar al resto, que es la política de privacidad.
Y fíjate en la casilla de aceptación. El mismo Reglamento dice en su considerando 32 que las casillas ya marcadas no deben constituir consentimiento. Lo hemos visto en webs con decenas de formularios: la plantilla traía la casilla marcada de serie en todos.
Cookies: lo que piden la ley y la AEPD
La regla general está en el artículo 22.2 de la misma ley: para usar cookies hace falta el consentimiento del visitante, después de darle información clara y completa. Quedan fuera las cookies técnicas estrictamente necesarias para el servicio que el visitante pide, como las de un carrito de compra.
La guía sobre el uso de las cookies de la Agencia Española de Protección de Datos concreta cómo hacerlo. Lo más importante para revisar tu web:
- Rechazar tiene que ser tan fácil como aceptar. La opción de rechazar va en la primera capa del aviso, al mismo nivel y con un botón parecido al de aceptar.
- Nada antes del consentimiento. Las cookies que no están exentas no se usan hasta que el visitante ha aceptado.
- Se puede cambiar de opinión. Retirar el consentimiento tiene que ser tan fácil como darlo, en cualquier momento.
- El consentimiento caduca. La AEPD considera buena práctica que no dure más de 24 meses.
- La política de cookies explica qué cookies hay, para qué sirven, quién las pone, cuánto duran y cómo aceptarlas, rechazarlas o retirar el consentimiento.
La prueba de los tres escenarios
Es la forma de saber si el aviso de cookies hace lo que dice. Se hace con Chrome en una ventana de incógnito, para empezar sin cookies guardadas: abre tu web, haz clic derecho en cualquier parte, pulsa Inspeccionar y, en el panel que se abre, ve a la pestaña Application (Aplicación) y después a Cookies. La pestaña Network (Red) te enseña además a qué otras webs se conecta la tuya.
| Escenario | Qué haces | Qué deberías ver |
|---|---|---|
| 1. Sin tocar el aviso | Abres la web en incógnito, no pulsas nada y visitas dos o tres páginas | Solo cookies técnicas, como las del propio aviso. Ninguna de analítica (por ejemplo _ga, de Google Analytics) ni de publicidad (_fbp, del píxel de Meta, o _gcl_au, de Google Ads) |
| 2. Rechazar | Nueva ventana de incógnito y pulsas Rechazar | Lo mismo que en el escenario 1, y el aviso no vuelve a salir en cada página |
| 3. Aceptar | Nueva ventana de incógnito y pulsas Aceptar | Ahora sí aparecen las de analítica y publicidad. Si no aparecen, el aviso está bloqueando también tus estadísticas |
Al terminar, busca el enlace o el botón para volver a abrir el aviso, normalmente en el pie o en la política de cookies, y comprueba que funciona. Y compara lo que has visto con lo que dice tu política de cookies: tienen que coincidir.
Lo que suele fallar
Cuando hacemos o revisamos una web en ENOVA Studios, medimos estos tres escenarios en cada tipo de página: la portada, el contacto, una entrada del blog y, si hay tienda, una ficha de producto. Estos son los fallos que más se repiten:
- El plugin de cookies está instalado, pero su asistente se quedó a medias y no muestra el aviso. Mientras tanto, la analítica se instala a todo el mundo.
- La analítica se carga antes de aceptar porque el gestor de cookies no la reconoce y la deja pasar.
- Un ajuste de velocidad rompe el bloqueo. Una optimización del código puede hacer que el gestor deje de frenar un script que antes frenaba.
- Servicios de otras empresas que no ponen cookies pero sí reciben la dirección IP de quien te visita: mapas, tipografías cargadas desde Google, vídeos, widgets de reseñas o el antispam de los formularios. El Reglamento cita las direcciones IP entre los identificadores en línea, así que pregúntale a tu asesoría cómo tratarlos. Nosotros los bloqueamos hasta que el visitante acepta o los servimos desde la propia web cuando se puede.
- La política de cookies es una lista genérica que nombra cookies que la web no tiene y se olvida de las que sí tiene.
Qué preguntar a tu asesoría
- ¿Mi actividad necesita alguna autorización o es una profesión regulada? ¿Qué datos tengo que añadir al aviso legal?
- ¿Con qué base jurídica trato los datos del formulario y cuánto tiempo puedo guardarlos?
- ¿Qué proveedores reciben datos (alojamiento, correo, programa de clientes) y hay alguno fuera de la Unión Europea?
- ¿Cómo trato los servicios que reciben la IP del visitante sin poner cookies?
- ¿Tengo que dar alguna información más por el tipo de negocio, como la de los precios o las condiciones de venta si tengo tienda online?
Qué puedes hacer hoy
- Abre tu web en el móvil y busca en el pie los enlaces al aviso legal, a la privacidad y a las cookies.
- Lee tu aviso legal con la lista del artículo 10 delante y apunta lo que falte.
- Haz la prueba de los tres escenarios en la portada y en la página de contacto.
- Prueba tu formulario: la casilla tiene que estar sin marcar y el enlace a la política de privacidad tiene que funcionar.
- Lleva a tu asesoría lo que no cuadre, con capturas de lo que has visto.
¿Te ayudamos a revisar tu web?
Si prefieres que lo revise alguien que lo hace a diario, en ENOVA Studios lo incluimos en el diseño y desarrollo web: medimos las cookies en los tres escenarios, dejamos el aviso funcionando y ajustamos las políticas a lo que la web hace de verdad. Si además quieres repasar el resto, en qué debe tener una página web tienes la lista completa. Como primer paso, cuéntanos por WhatsApp qué vendes y te enviamos gratis y por escrito, en 48 horas, las 3 prioridades para conseguir más clientes. Trabajamos desde Las Palmas de Gran Canaria con negocios de Canarias y de la península: aquí tienes las provincias donde trabajamos.
Preguntas frecuentes
Si mi web solo usa cookies técnicas, ¿necesito aviso de cookies?
Para las cookies estrictamente necesarias no hace falta pedir consentimiento. Pero haz antes la prueba de los tres escenarios: muchas webs que creen tener solo cookies técnicas cargan analítica, mapas o vídeos que no lo son.
¿Me vale una plantilla gratuita de aviso legal?
Como punto de partida, sí, siempre que la rellenes con tus datos reales y quites lo que no te aplica. El problema de las plantillas es dejar huecos o datos de otro negocio.
¿La casilla de aceptar la privacidad tiene que estar desmarcada?
Sí. El Reglamento General de Protección de Datos dice que las casillas ya marcadas no constituyen consentimiento. La tiene que marcar la persona.
¿Cada cuánto tengo que revisar las cookies?
Cada vez que añadas algo a la web: un mapa, un vídeo, un píxel de publicidad, un chat o un plugin nuevo. Y ten en cuenta que la AEPD considera buena práctica volver a pedir el consentimiento como máximo cada 24 meses.
¿Quién es responsable si la web la hizo una agencia?
La ley pone estas obligaciones al prestador del servicio, que es el negocio titular de la web, no a quien la diseñó. Por eso conviene que le pidas a tu agencia que te enseñe la prueba de los tres escenarios. Para cualquier duda concreta, consulta a tu asesoría.